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Lo Ultimo de Hopkins
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Septiembre de 2003
¿Es seguro usar las lentes de contacto de uso prolongado?
Cirugía de la salida torácica: ¿quién debe someterse a esta intervención?
Ventrículos mecánicos: ¿una alternativa al transplante?
Una infección impostora
Otro motivo más para dejar de fumar
Zeynep Kocabal, División Europea
¿Es seguro usar las lentes de contacto de uso prolongado?
A primera impresión, las nuevas lentes blandas de silicona que pueden usarse continuamente por hasta un mes, parecen ser el sueño de quienes las usan. No obstante, algunos profesionales de oftalmología advierten que hay que tener precaución. Las personas que no se sacan las lentes de contacto durante la noche tienen particular predisposición a desarrollar infecciones y posibles úlceras de la córnea, por varias razones. Entre ellas, la privación de oxígeno que sufre el ojo, lentes demasiado ajustadas y la suciedad que se acumula entre la lente y el ojo.
Lee Raykovicz, director del Servicio de Lentes de Contacto de Johns Hopkins indica que a pesar de que las nuevas lentes están diseñadas para permitir que llegue al ojo una cantidad de oxígeno seis veces mayor, los portadores deben permanecer alertas a los posibles problemas. “Cualquier tipo de irritación persistente, enrojecimiento, secreción, sensibilidad a la luz, no son normales y deben consultarse de inmediato.” Raykovicz sugiere que, antes de comprar estas lentes de uso prolongado, las personas deben hacerse revisar los ojos uno o dos días después de la prueba inicial, y nuevamente hacia la mitad y al final del ciclo de 30 días.
Cirugía de la salida torácica: ¿quién debe someterse a esta intervención?
Los pacientes describen un dolor e hinchazón del brazo tan tremendos que lo único que pueden hacer es quedarse sentados sosteniéndolo. Otros dicen que sienten cosquilleo y adormecimiento, como si su brazo fuera un peso muerto. Con frecuencia, el cuadro no es claro para los médicos. “Algunos creen que cualquier persona con un dolor en el brazo lo tiene; otros sostienen que ni siquiera existe,” señala el anestesiólogo Peter Staats.
El síndrome de la salida torácica, una de las afecciones más difíciles de diagnosticar, puede ser provocado por accidentes y los movimientos repetitivos como cepillarse el cabello, o sencillamente por haber nacido con una costilla demás, la llamada “costilla cervical”. Este síndrome ocurre cuando se comprimen la arteria, la vena y los nervios que bajan por el brazo desde la salida torácica ubicada detrás de la clavícula. Pero si no se puede determinar si los síntomas de dolor son biológicos o psicológicos, ¿cómo puede uno tratarlos?
Esa es la pregunta crucial en lo que se refiere al síndrome de la salida torácica, señala la Dra. Julie Freischlag, nueva Jefe de Cirujanos de Hopkins. La Dra. Freischlag no sólo desarrolló una técnica quirúrgica perfeccionada y más segura para tratar el síndrome, sino que antes de incorporarse a Hopkins formaba parte de un equipo que evaluaba 800 casos anualmente y aprendió que la selección de los candidatos adecuados para la cirugía era más importante que la operación misma. “Si no se elige a los pacientes en forma apropiada, no se verá ninguna mejoría,” indica la doctora.
“Continuarán experimentando dolor y síntomas emocionales que se vuelven aun más desoladores considerando que sus ilusiones estaban puestas en la operación y en mejorar su salud.” La buena noticia es que, gracias a sus conocimientos sobre la evaluación preoperatoria para el síndrome de la salida torácica, la Dra. Freischlag trae consigo una tasa de éxito del 90 por ciento en el tratamiento de estos pacientes. Actualmente trabaja junto con especialistas en el manejo del dolor como el Dr. Staats a fin de identificar a los candidatos adecuados utilizando técnicas innovadoras para adormecer los nervios del cuello y del plexo braquial, o axila.
Ventrículos mecánicos: ¿una alternativa al transplante?
El medio que se utiliza para mantener funcionando el corazón del paciente hasta el momento del transplante es un aparato de asistencia para el ventrículo izquierdo (LVAD, por sus siglas en inglés), el cual tiene un promedio de duración de 100 días. No obstante, ahora hay nuevos modelos más pequeños de estos aparatos diseñados para uso más prolongado, y con menor riesgo de desarrollar complicaciones. Según dicen los cirujanos, estas máquinas podrían utilizarse pronto como una alternativa en lugar de un puente para el transplante.
“Lo que pensamos es que con ellos podemos sostener a un paciente igual que con un transplante de corazón teniendo, potencialmente, menores complicaciones como, por ejemplo, el rechazo el tejido del órgano transplantado,” indica el cardiocirujano John Conte. El Dr. Conte explica que 90 por ciento de los pacientes de transplante de corazón necesita un nuevo órgano debido al funcionamiento insuficiente del ventrículo izquierdo. Entonces, ¿por qué reemplazar todo el corazón si el ventrículo derecho desempeña adecuadamente la función de bombear sangre a los pulmones?
Es por estos motivos, entre otros, que Hopkins está tomando parte en un estudio sobre un nuevo aparato similar al LVAD que lleva el nombre del cardiocirujano Michael DeBakey. Como la mayoría de este tipo de aparatos, el DeBakey funciona con una fuente de energía externa, pero mide sólo una décima parte de los aparatos convencionales. Esto significa que es posible colocarlo en un mayor número de pacientes y que tendría menos propensión a provocar infecciones y coágulos, los dos problemas principales que ocurren con los LVAD. Inicialmente, el aparato de asistencia se pondrá a disposición de pacientes que no son candidatos para transplante. Si funciona bien en ellos, es posible que un día también sea una opción para los pacientes de transplante.
Una infección impostora
Las infecciones urinarias normalmente se asocian con los adultos pero éste es también uno de los diagnósticos que más se pasan por alto en los niños. Investigadores de Johns Hopkins estiman que el 1% de niños y hasta el 5% de niñas padecen de estas infecciones. Con frecuencia, el único signo que se manifiesta es la fiebre, la cual puede provocar un enrojecimiento en los oídos que los pediatras a veces equivocan por una infección de oído.
El urólogo pediátrico Ranjeev Matthews señala que las infecciones urinarias a menudo afectan a lactantes y a niños que recién han sido entrenados para usar el baño y se encuentran muy distraídos con otras actividades para acordarse de orinar. “La vejiga requiere llenarse y vaciarse con frecuencia, si no se vacía a intervalos regulares, hay susceptibilidad de desarrollar infecciones urinarias.” El Dr. Matthews indica que para prevenir estas infecciones, los niños que han aprendido a usar solos el baño deben orinar cada dos a tres horas durante el día.
Otro motivo más para dejar de fumar
Si bien es cierto que el enfisema es incurable, un estudio sugiere que, si dejan de fumar, los pacientes en etapa temprana de la enfermedad pueden cambiar el curso de la misma a largo plazo. Investigadores estudiaron a más de 6.000 pacientes con principios de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la cual muchas veces conduce a desarrollar enfisema. A algunos se les ofreció la educación convencional mientras que a otros se los sometió a un programa intensivo para dejar de fumar. El Dr. Robert Wise, neumólogo de Hopkins, indica que aquellos que participaron en el programa tenían una probabilidad cuatro veces mayor de dejar de fumar.
"Encontramos que a los pacientes que dejaron de fumar, e inclusive a aquellos que recayeron en el hábito pero luego lo abandonaron nuevamente, les iba mejor que a aquellos pacientes que fumaron ininterrumpidamente. En un período de cinco años hubo un beneficio en términos de la función pulmonar inclusive en pacientes que no pudieron abstenerse de fumar durante todo un año completo." Después de 14 años, la tasa de mortalidad por todas las causas incluyendo el enfisema, en aquellos que habían participado en el programa para dejar de fumar se redujo en un 20%.
Zeynep Kocabal, División Europea
Zeynep Kocabal, originaria de Turquía, es Coordinadora de Pacientes de la División Europea y fue nombrada Empleada del Año de Johns Hopkins Internacional en reconocimiento al extraordinario servicio que brinda a los pacientes.
Pregunta: ¿Cómo comenzaste a trabajar en Hopkins?
Zeynep: En realidad, yo comencé en Hopkins también como una paciente internacional. Me mudé a Baltimore en 1994 a raíz de los estudios de mi esposo. Por entonces me encontraba trabajando en una empresa de aviación con base en Nueva York. Dejé la empresa en 1996 y me puse a trabajar como profesora enseñando turco, pero tuve que venir a Hopkins porque necesitaba operarme. En el período de recuperación conocí a mucha gente de Johns Hopkins International. La calidad de sus servicios y todo el apoyo que me dieron durante la hospitalización me causó muy buena impresión. In 1998 me ofrecieron ser parte de su equipo como intérprete de turco y no pude dejar pasar la oportunidad.
Pregunta: ¿Cuáles son tus responsabilidades principales actualmente?
Zeynep: Inicialmente trabajé como intérprete de turco a medio tiempo pero poco después me convertí en coordinadora de pacientes. Actualmente, mi trabajo consiste en asegurar que todos los pacientes que vienen al Hospital Johns Hopkins tengan todo lo que necesiten, desde citas con los médicos apropiados hasta alojamiento para sus familiares. Es un trabajo que no siempre es fácil pero con el tiempo y la experiencia he aprendido cómo sortear las dificultades. No tengo conocimiento de muchos lugares que brinden este tipo de servicio a pacientes internacionales. Dentro de los Estados Unidos hay algunos hospitales que ofrecen servicios similares pero no en otros países del extranjero. En Turquía, por ejemplo, no conozco ningún hospital que tenga programas especiales para pacientes que vienen de afuera. Así que lo que hago aquí es muy especial, y trato de hacerlo lo mejor posible.
Pregunta: ¿Qué se siente al haber sido nombrada Empleada del Año?
Zeynep: Haber sido elegida como la Empleada del Año fue un inmenso honor. De hecho, cuando me enteré, ¡quedé en shock! En ese momento estaba en Turquía, durmiendo, cuando recibí la llamada del Sr. Steve Thompson, nuestro CEO. Eran las 4 de la madrugada. Lo único que me acuerdo es una voz diciendo: “Le habla Steve Thompson de Johns Hopkins International…” ¡Pensé que estaba soñando! Pegué un salto de la cama. Mi esposo se me reía porque ya sabía que me habían elegido, pero yo no podía creerlo. Me puse tan contenta. No me siento presionada porque me encanta mi trabajo y siempre hago lo mejor que puedo. Recibir este tipo de reconocimiento por mi trabajo es verdaderamente un gran honor.
Pregunta: ¿Qué en especial de la manera en que atiendes a tus pacientes marca la diferencia en el desempeño de tu trabajo?
Zeynep: En primer lugar, realmente me gusta lo que hago. Eso es lo fundamental. Tomo mis responsabilidades muy seriamente. Creo que desde la primera llamada que recibo solicitando información hasta el momento en que el paciente deja el hospital, le debo a ese paciente el mejor servicio que me es posible brindar.
Siempre me pongo en el lugar de ellos. Conozco su cultura porque también es mi cultura y sé cuáles son sus expectativas porque estuve en iguales condiciones y recibí un servicio de primera. Y eso mismo es lo que quiero brindar a mis pacientes. Intento comprender su situación y trato de atenderles siempre con una sonrisa. Mis pacientes dicen que mi sonrisa les alegra el día. Les hace sentirse más cómodos cuando les ha tocado un día difícil. Mis pacientes piensan que les traigo suerte porque siempre estoy a mano si necesitan algo. A veces, algunos hablan inglés igual de bien que yo, pero simplemente quieren que un ser humano esté a su lado para aliviar un poco su dolor.
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