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Hopkins Health
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Los cardiólogos del Hospital Hopkins han reparado lesiones por ataque cardíaco inducido en el laboratorio en cerdos adultos, demostrando que la terapia mínimamente invasiva con células madre cardíacas se puede aplicar en condiciones casi humanas. Los científicos extrajeron pequeñas muestras de tejido cardíaco sano y lo utilizaron para generar grandes cantidades de células madre cardíacas. En poco tiempo, las células formaron esferas que imitaban las propiedades eléctricas del músculo cardíaco. Estas cardioesferas fueron infundidas mediante un catéter colocado en una pierna y, de manera consistente con investigaciones anteriores, encontraron la manera de llegar hasta los tejidos cardíacos dañados, donde se arraigaron como células cardíacas maduras y células endoteliales dando lugar a la formación de vasos sanguíneos. “Este método se puede utilizar en cualquier clínica comunitaria y, si estudios posteriores muestran una reparación de este tipo, se podría llevar a cabo en forma ambulatoria," dice Eduardo Marbán, Jefe de Cardiología.
Los investigadores del Centro Cancerológico Kimmel del Hospital Johns Hopkins han involucrado a la proteína miosina VI de las células musculares en el desarrollo del cáncer de próstata y su diseminación. En una serie de estudios de laboratorio con células de cáncer prostático humano, los científicos descubrieron una sobreproducción de miosina VI tanto en las células tumorales prostáticas como en las lesiones precancerosas. Cuando los investigadores alteraron genéticamente las células y las convirtieron en miosina VI “silenciosa”, dichas células tuvieron menor capacidad para invadir en un tubo de ensayo. Según el urólogo Jun Luo, es posible utilizar la miosina VI para crear una prueba de detección de cáncer más sensible que la prueba de antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) aplicada actualmente.
Los investigadores de Hopkins han descubierto que los pacientes con insuficiencia cardíaca no sistólica pueden obtener mayores beneficios utilizando un marcapasos para acelerar el ritmo cardíaco en lugar de los betabloquedores, fármacos que disminuyen el ritmo cardíaco de manera continua y a largo plazo. Esta evidencia respalda un significativo cambio en la forma en que deben tratarse casi la mitad de los pacientes con insuficiencia cardíaca. “Los cardiólogos se ven forzados constantemente a repensar el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, ya que una solución no se puede aplicar a todos los casos," dice el investigador principal David Kass. Las insuficiencias cardíacas no sistólicas se caracterizan por presentar una actividad cardíaca normal cuando el individuo se encuentra en descanso. Sin embargo, dicha actividad decae una vez que comienzan la rutina diaria. Los científicos pronto darán a conocer un estudio nacional acerca del uso de marcapasos en estos pacientes.
Cortando pequeños trozos de tumores de pacientes e injertándolos en ratones, los especialistas de Hopkins han encontrado la manera de realizar, en forma precisa, una “prueba de manejo” de fármacos empleados en quimioterapia, con el fin de saber de antemano qué tratamientos ofrecen el mejor camino terapéutico a cada paciente de cáncer de páncreas. Aunque el “xenoinjerto” con células o tejido nuevo ya es de amplia aplicación en ensayos clínicos de terapias para el cáncer, la técnica del Hospital Hopkins se personaliza para cada paciente que haya sufrido una recaída luego de una serie inicial de quimioterapia. La información provista por el estudio también puede revelar nuevos biomarcadores para predecir la respuesta farmacológica y datos sobre hasta qué punto es seguro que las terapias tengan efecto en el organismo.
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