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Hopkins Health
En el Centro de Tratamiento con Bisturí Gamma del Hospital Johns Hopkins, el neurocirujano Daniele Rigamonti y el oncólogo radiológico Lawrence Kleinberg combinan sus experiencias para utilizar el bisturí gamma —la más reciente alternativa no invasiva para cirugía cerebral— en el tratamiento de una amplia variedad de trastornos. Con el fin de obtener más información, Hopkins Salud conversó con el Dr. Rigamonti, quien está a cargo del Programa de Radiocirugía Estereotáctica.
¿Qué hace el bisturí gamma?
De hecho, no se trata de un bisturí. Es una herramienta quirúrgica no invasiva que se aplica a los tumores cerebrales y los destruye, y al mismo tiempo preserva el tejido circundante. Podemos realizar procedimientos con una precisión incomparable, llegar con seguridad a las áreas más inaccesibles del cerebro y corregir trastornos que no son tratables mediante cirugía.
¿Cómo funciona?
Las “hojas" son en realidad haces de radiación de cobalto que convergen para "cortar" las lesiones de manera indolora. Como resultado, los pacientes experimentan menor incomodidad y tienen períodos de recuperación mucho más breves.
¿Qué afecciones trata?
El bisturí gamma es muy eficaz para destruir tumores cerebrales y malformaciones de los vasos sanguíneos y para tratar la neuralgia del trigémino o los dolores faciales. También puede tratar tumores vestibulares y pituitarios.
¿Quién obtiene los mayores beneficios?
Es especialmente valioso para pacientes que se encuentran en riesgo de sufrir complicaciones quirúrgicas, así como para quienes tienen tumores situados en un área inaccesible o crítica del cerebro.
¿Cómo se percibe esta herramienta desde la perspectiva del paciente?
En primer lugar, la cabeza del paciente se coloca en una estructura que la posiciona y estabiliza durante el tratamiento. Luego realizamos una resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) para enfocar el lugar y tamaño exactos de la anormalidad. El software de planificación del tratamiento del bisturí gamma utiliza esta información para desarrollar una imagen tridimensional, de manera que podamos determinar la duración y dosis de la radiación a aplicar. La duración del tratamiento varía de 15 minutos a un par de horas, según el diagnóstico obtenido. El personal mantiene contacto verbal y visual constante con los pacientes. La mayoría puede regresar a su casa ese mismo día.
¿Qué distingue al Hospital Hopkins?
Nuestro programa de radiocirugía estereotáctica reúne a los principales expertos en trastornos cerebrales —desde especialistas en neurocirugía, radiocirugía, oncología radiológica y radiología hasta tecnólogos y enfermeros altamente especializados—, logrando de esta manera el equilibrio ideal entre capacidad tecnológica y atención humana.
Para obtener más información o concertar un turno para una consulta, visite el sitio www.hopkinsgammaknife.org o contáctese con su división regional (véase página 4).
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