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BALTIMORE, ESTADOS UNIDOS (03/10/01) Investigadores de la institución de enseñanza médica y cuidado al paciente Johns Hopkins en Estados Unidos demostraron los beneficios de un aparato portátil que recuerda a una persona con una grabación los medicamentos que debe tomar. Según los investigadores este artefacto que funciona como una memoria parlante puede, en un término de medio año, conducir a una disminución substancial de la cantidad de virus que portan en la sangre o en el líquido cefalorraquídeo las personas seropositivas (aquellas que han contraído el Virus de Inmunodeficiencia Humano, VIH).
Los investigadores de Johns Hopkins llaman al artefacto DMAS (Disease Management Assistance System, por sus siglas en inglés), es decir, sistema de ayuda en la gestión de la enfermedad. DMAS recuerda verbalmente a las personas abrumadas por el complejo horario de sus medicamentos, cuándo deben tomar sus píldoras y de cuáles efectos secundarios deben estar pendientes. Según los investigadores, en tratamientos como en los de VIH en el que los pacientes pueden llegar a tomar docenas de medicamentos por semana, uno de los principales problemas es el apego al régimen, es decir, tomar la dosis correcta de la píldora correspondiente a la hora indicada.
En un subgrupo de pacientes estudiados con problemas leves o moderados de memoria ocasionados por el virus, ha demostrado ser especialmente útil. "Estos pacientes tienen la mayor dificultad para adherirse a un esquema de tratamiento que normalmente podría mantener controlada la enfermedad," dice el Dr. Justin C. McArthur, investigador principal. "Ahora hemos podido ver que con un mínimo de ayuda electrónica se puede mejorar el cumplimiento en forma significativa."
De los 19 sujetos, dentro del grupo de 86, que han completado el estudio de seis meses, aquellos que usaron DMAS mostraron mayor cumplimiento del tratamiento requerido. En promedio, cumplieron con el mismo 11 por ciento más frecuentemente que los sujetos que asistieron cada mes a una charla de media hora sobre cómo y por qué usar sus medicamentos. En muchos de los pacientes que usaron DMAS las tasas de cumplimiento fueron de más de un 90 por ciento, lo cual se confirmó mediante el uso de botellas de píldoras con microchips que proporcionan auto-información cada vez que se abren.
Además, los pacientes que usaron DMAS, todos ellos en un esquema de tomas complejo de al menos tres medicamentos contra el VIH, experimentaron una disminución promedio de diez veces de la presencia del virus en su sangre o líquido cefalorraquídeo, en comparación con el grupo de control. "Esta reducción es impresionante dado lo relativamente simple de la técnica," dice la Dra. Adriana Andrade, una de las investigadoras de Johns Hopkins que realizó el estudio. Por otra parte, el conteo de las células CD4, las células inmunitarias que el virus identifica más rápidamente, aumentó en 50 células/mililitro de sangre entre los pacientes que usaron el artefacto, pero un quinto de esa cantidad en aquellos que no lo tenían.
De acuerdo a lo que dice la Dra. Andrade, este artefacto (DMAS) funciona como "un híbrido entre un buscapersonas y una madre". Cuando llega la hora de tomar el medicamento, el artefacto hace sonar una alarma y parpadear una luz. Los pacientes presionan el botón de "play" y escuchan una voz que les da instrucciones de tomar un medicamento específico. Una vez que han tomado la medicina, los pacientes deben presionar un segundo botón. Si se omite cualquiera de estos pasos, DMAS continúa sonando la alarma periódicamente, durante varias horas.
El software del sistema agrega también mensajes sobre los posibles efectos secundarios o cómo contrarrestarlos. En casos de medicamentos específicos para el VIH, por ejemplo, les dice a los pacientes: "Si experimenta una sensación de hormigueo en las manos o los pies, llame a su médico" o "Trate de beber ocho vasos de agua al día cuando tome este medicamento."
Luego, en la siguiente consulta clínica, el personal puede descargar la información sobre el cumplimiento del paciente, la cual aparece en una página impresa para que el médico y el paciente puedan examinarla. "La mayoría de los que utilizan el sistema dicen que les resulta sumamente útil," dice la Dra. Andrade; "Agrega estructura a su tratamiento y eso es algo que los deja libres para concentrarse en otras cosas."
En un segundo estudio llevado a cabo en Johns Hopkins, Henraya Davis, Ph.D, quién realiza investigación neurológica, programó el artefacto para que solicitara a los pacientes presionar el botón de "play" a intervalos cortos de tiempo. La velocidad de respuesta permite a los médicos ver si el tiempo de reacción de los pacientes es más lento a medida que avanza la enfermedad y proporciona una verificación rápida de la propagación del VIH dentro del cerebro.
El artefacto DMAS es un producto de investigación creado fuera de Johns Hopkins y que en la actualidad se encuentra disponible sólo para propósitos de estudio.
El apoyo financiero para el estudio fue prestado por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos e Infarto Cerebral (National Institute of Neurological Disorders and Stroke).
Sobre Johns Hopkins International
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