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Los investigadores del Centro Oncológico Sidney Kimmel de Johns Hopkins han desarrollado una prueba de heces segura y confiable, capaz de detectar el cáncer de colon en su etapa inicial, cuando éste es más curable. Los estudios preliminares de esta prueba, que utiliza una tecnología de reciente creación para detectar y hacer resaltar un marcador genético clave de la enfermedad, aparecen en la última entrega del New England Journal of Medicine, del 31 de enero de 2002.
Se trata de la culminación de los esfuerzos realizados por más de una década por develar las mutaciones de la enfermedad y aplicarlas al proceso de diagnostico temprano.
En este estudio, los investigadores analizaron muestras de heces de más de 74 individuos, incluyendo 28 con cáncer de colon en su etapa inicial, 18 con adenomas (es decir tumores premalignos) en el colon, y 28 sin rastros de la enfermedad en su organismo. La prueba detectó una mutación genética reveladora en el 61 por ciento de los individuos con cáncer de colon en sus inicios, en la mitad de los que tenían adenomas premalignos y en ninguno de los que no tenían la enfermedad. Los hallazgos demuestran que esta prueba es capaz de detectar en forma confiable los cánceres en etapa temprana, que es cuando son curables, y que no dio resultados positivos falsos.
"Aún queda mucho por hacer antes de que podamos utilizar con confianza esta prueba como instrumento de detención en la población en general, pero es muy alentador el hecho de haber detectado mutaciones en una porción importante de pacientes con tumores en sus inicios y de que no se hayan detectado en individuos que no tienen la enfermedad," dice el Dr. Kenneth Kinzler, Ph.D., profesor de Oncología en Johns Hopkins. Los investigadores calculan que la prueba estará clínicamente disponible dentro de unos tres a cinco años.
Se cree que esta es la primera vez que una prueba es capaz de identificar con precisión, en forma replicable y confiable a la vez, las mutaciones del gen APC en el ADN ligadas al cáncer de colon, que se desparraman en las heces. Las mutaciones del APC, recién descubiertas en 1991 por los equipos de investigadores dirigidos por el Dr. Bert Vogelstein, Kinzler y otros estudiosos, son las que inician la cadena de errores en el ámbito celular y molecular que eventualmente terminan en la formación de un tumor. A pesar de que el grupo de Hopkins siempre sospechó que este marcador del cáncer temprano de colon estaba presente en las células que se desprenden en las heces, fueron necesarios varios años de investigaciones más profundas para desarrollar la tecnología que pudiera identificar confiablemente las mutaciones del ADN en las heces de pacientes con cáncer de colon en su etapa inicial.
Las mutaciones del gen APC se encuentran presentes en casi todas las formas de cáncer, pero a medida que las copias de esos genes se desprenden en las heces, también lo hacen las copias normales. "Los genes APC mutados representan apenas una de cada 250 copias de APC. A esto se agrega el hecho de que hay miles de mutaciones posibles que pueden ocurrir en el gene, y que encontrar una de ellas es como buscar la aguja aquella del famoso dicho, sin siquiera saber el tamaño ni la forma de la aguja," dice Giovanni Traverso, estudiante e investigador en el laboratorio de genética molecular a cargo de Vogelstein y Kinzler, y principal autor del estudio.
Para superar este problema, los científicos desarrollaron una tecnología que han dado en llamar Digital Protein Truncation (Dig-PT, por su abreviatura en inglés) que les permite dividir el ADN extraído en porciones separadas más pequeñas, lo cual hace que resalten las copias mutadas. "Fundamentalmente, la tecnología Dig-PT hace posible encontrar la aguja dividiendo el pajar en montones muy pequeños y más fáciles de controlar," explica Traverso. En el actual estudio todas las muestras de heces se analizaron usando Dig-PT.
"Métodos de diagnóstico colono-rectal no invasivos como éste ofrecen gran potencial para la detección temprana del cáncer," explica Vogelstein, actualmente a cargo de la cátedra de Oncología Clayton en el Centro Kimmel e investigador en el Instituto Médico Howard Hughes. "La ventaja de usar el gen APC como biomarcador es que, a diferencia de las pruebas de sangre oculta y otros marcadores usados con anterioridad, éste es sumamente específico y se puede encontrar en las etapas más tempranas y curables de formación de tumores. Si esta prueba identifica mutaciones del gen APC, significa que hay extrema probabilidad de que exista un cáncer o una masa premaligna," indica. Por si esto fuera poco, la prueba es indolora y no plantea ningún riesgo.
Vogelstein y Kinzler son líderes reconocidos en materia de genética del cáncer de colon. En los últimos años, han desarrollado pruebas genéticas para detectar formas hereditarias de cáncer de colon. Esta nueva prueba, por el contrario, es apropiada para el tipo de cáncer de colon no hereditario, que es mucho más común..
El cáncer de colon es la tercera forma de cáncer que ocurre con mayor frecuencia. En los Estados Unidos se diagnostican 130.000 casos cada año. Las pruebas que actualmente se utilizan en la detección de la enfermedad incluyen la colonoscopia, mediante la cual los médicos examinan visualmente el interior del colon, y las pruebas que identifican sangre oculta en las heces. Cuando el cáncer de colon se detecta tempranamente, antes de que haya invadido otros tejidos y órganos, es curable un 90 por ciento del tiempo.
El estudio se hizo posible gracias al financiamiento proporcionado por National Colorectal Cancer Research Alliance (Alianza nacional para la investigación del cáncer colorrectal) , Caroline Law Fund, el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, Clayton Fund, y los Institutos Nacionales de Salud.
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