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International Physician Update
Cirugía de la salida torácica: ¿quién debe someterse a ella?
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| Somos excelentes para seleccionar a los pacientes que obtendrán mayor beneficio del procedimiento, indica la cirujana Julie Freischlag. |
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Los pacientes describen un dolor e hinchazón del brazo tan tremendos que lo único que pueden hacer es quedarse sentados sosteniéndolo. Otros dicen que sienten cosquilleo y adormecimiento, como si su brazo fuera un peso muerto.
Con frecuencia, el cuadro tampoco es claro para los médicos. Así que tiene síndrome de la salida torácica, le dice un médico a su paciente. El problema lo tiene usted dentro de su cabeza, indica otro.
“El síndrome de la salida torácica es una enfermedad que se percibe de distintas maneras a través de toda la comunidad médica,” señala el anestesiólogo Peter Staats. “Algunos creen que cualquier persona con un dolor en el brazo lo tiene; otros sostienen que ni siquiera existe.”
En efecto, el síndrome de la salida torácica es una de las afecciones más difíciles de diagnosticar. Entre las causas que se sospecha lo provocan están los accidentes y los movimientos repetitivos como cepillarse el cabello, o sencillamente el haber nacido con una costilla demás, la llamada “costilla cervical”. En términos físicos, este síndrome ocurre cuando se comprimen la arteria, la vena y los nervios que bajan por el brazo desde la salida torácica que se encuentra detrás de la clavícula. Pero si no se puede determinar si los síntomas de dolor son biológicos o psicológicos, ¿cómo se pueden tratar?
Esa es la pregunta crucial en lo que se refiere al síndrome de la salida torácica, señala la Dra. Julie Freischlag, nueva Jefe de Cirujanos de Hopkins, y ella sabe de qué habla. Antes de incorporarse a Hopkins era Jefe de Cirugía Vascular de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), un centro de excelencia en el tratamiento de este trastorno. La Dra. Freischlag no sólo desarrolló una técnica quirúrgica perfeccionada y más segura para el síndrome de la salida torácica, sino que como parte de un equipo que evaluaba cerca de 800 casos anualmente también aprendió que seleccionar a los pacientes adecuados para la cirugía era más importante que la operación misma.
“Si no se elige a los pacientes en forma apropiada, no se verá ninguna mejoría,” indica la doctora. “Continuarán experimentando dolor y síntomas emocionales que se vuelven aun más desoladores en vista de que sus ilusiones estaban puestas en la operación y en mejorar su salud.”
La buena noticia es que la Dra. Freischlag trae consigo una tasa de éxito del 90 por ciento en el tratamiento de estos pacientes gracias a sus conocimientos sobre la evaluación preoperatoria para el síndrome de la salida torácica. Ahora ha traido el mismo enfoque a Hopkins, donde trabaja junto con especialistas en el manejo del dolor como el Dr. Staats a fin de identificar a los candidatos adecuados para la cirugía utilizando técnicas innovadoras para el adormecimiento de los nervios del cuello y del plexo braquial, o la axila.
“Somos muy eficaces en realizar bloqueos diagnóstico-terapéuticos para localizar las fuentes de origen del dolor,” señala el Dr. Staats, Director de la multidisciplinaria División de Medicina para el Dolor de Hopkins. “Trabajando en estrecha relación con el departamento de psiquiatría, también somos excelentes en descubrir las dimensiones emocionales del dolor.”
Una de las técnicas de bloqueo nervioso desarrolladas por el Dr. Staats consiste en inyectar una pequeña cantidad de toxina botulínica entre determinados nervios y músculos con la guía de tomografía computarizada. Esto no sólo ayuda a determinar cuáles estructuras deben operarse y si la cirugía va a resultar beneficiosa para el paciente, sino que también puede servir como una terapia para aliviar los espasmos asociados con el síndrome.
“Si el bloqueo nervioso funciona, ya se sabe qué tipo de operación es la más indicada para el paciente,” dice la Dra. Freischlag. “Además, proporciona un alivio temporal del dolor.”
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