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International Physician Update
Un procedimiento reversible para la obesidad
Si bien es cierto que el bypass gástrico puede hacerse con mucho éxito a través de pequeñas incisiones, no es la operación más fácil de revertir. Si el paciente desea volver a tener su estómago de tamaño natural, es necesario que se someta a una cirugía de abdomen abierto. Además, algunos pacientes preferirían que no se les colocara grapas en el estómago. La alternativa en estos casos es otra técnica, la llamada banda gástrica.
De acuerdo a lo que dice el cirujano Michael Schweitzer, “ése es un procedimiento un poco más reversible.”
El Dr. Schweitzer explica que este procedimiento consiste en colocar una banda de silicona alrededor del estómago, en la parte superior, para crear un estómago pequeño en forma de una bolsita. La parte inferior, más grande, del estómago permanece conectada con esta bolsita a través de un delgado conducto que permite que pasen los alimentos pero más lentamente.
Los pacientes experimentan la sensación de saciedad por tiempo más prolongado. Además, la banda (la cual se encuentra conectada por un tubo a un depósito de reserva subcutáneo que se colocó durante la operación) se puede regular de acuerdo con la necesidad de pérdida de peso individual después de la intervención quirúrgica. El médico simplemente inyecta o extrae solución salina, lo cual ajusta o suelta la banda, haciendo pasar una aguja delgada a través de la piel hasta el depósito de reserva.
No obstante, advierte el Dr. Schhweitzer, a diferencia de la operación de bypass gástrico, la banda gástrica no reduce las hormonas de aumento del apetito que normalmente acompañan la pérdida de peso. Esto ayuda a explicar por qué dos años después de hacerse un bypass gástrico la pérdida promedio de peso es de 60 a 75 por ciento, pero en el caso de la banda gástrica es sólo de 33 a 50 por ciento.
“Es una operación más sencilla,” indica el Dr. Schweitzer, “pero no es para todo el mundo.”
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