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JULIO 2003   
   





Entrevista a Julie Freischlag, la flamante Jefe de Cirujanos de Hopkins

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Julie Freischlag, M.D., Jefe de Cirugía, Hospital Johns Hopkins.  
   
Desde que tiene memoria,  lo que Julie Freischlag siempre quiso fue enseñar biología.  Pero al enterarse de que la enseñanza era una carrera donde le sería muy difícil incursionar, resolvió trasladar su amor por la enseñanza y la ciencia a las aulas de  medicina. Treinta años después, la Dra.  Freischlag se encuentra educando a los futuros médicos en un puesto que ni siquiera hubiera  podido imaginar —jefe de cirugía de Johns Hopkins, la cuna del adiestramiento quirúrgico en los Estados Unidos. Pero, ¿cómo fue que se convirtió en una líder entre los cirujanos estadounidenses? ¿Qué impacto tendrá ella, como mujer, en la especialidad? ¿De qué forma cambiaría el adiestramiento de los cirujanos en la actualidad? En una reciente entrevista, la Jefe de Cirujanos de Hopkins respondió a éstas y a otras preguntas.

A principios de los años ochenta cuando usted era estudiante, el campo de la cirugía era una elección bastante insólita para una mujer. ¿Cómo fue que  decidió especializarse en esta área? 

Cuando comencé a estudiar medicina, pensé que me iba a dedicar  a la pediatría. De hecho, decidí hacer primero mi internado rotatorio en cirugía porque sabía que no iba a gustarme  y quería sacármelo de encima. Lo que sucedió fue que me gustó el ritmo, la gente, el trabajo con las manos. Mi personalidad era compatible con la cirugía. 

¿Le preocupaba ingresar en un campo que era preponderantemente de hombres?

Ni siquiera pensaba en ello porque el 50 por ciento de estudiantes de mi curso en la facultad de medicina eran mujeres. Jamás se me ocurrió que no podía ser cirujana o que  alguien tendría algún problema con que yo lo fuera. Años después, descubrí que las solicitudes de las mujeres que postulaban para las plazas de residencia en cirugía se ponían al final del montón.

Entonces, ¿cree que el hecho de estar usted en este puesto atraerá a más mujeres al programa de cirugía de Hopkins?

Quizás sí, tomando en cuenta que más de la mitad de los estudiantes de medicina en este país son mujeres, que sólo el 6 por ciento de ellas consideran elegir la cirugía como especialidad y que únicamente el 3 por ciento realmente logran entrar en el campo. Es necesario incrementar este número porque no se puede nada más escoger a cualquiera de ese 50 por ciento de varones. Yo creo que intentaremos reclutar  a más varones también porque ellos entienden que para mí es comprensible la problemática  del  estilo de vida. Hasta el momento, a Hopkins nunca le ha resultado difícil atraer a los mejores y más brillantes candidatos a su programa de cirugía.

¿Recuerda cuáles eran algunas de sus metas cuando usted estaba todavía estudiando?

La primera meta que me planteé era ser una buena médica —atender a los pacientes, educarlos a ellos y a sus familias, saber que una marca la diferencia. Me gusta mucho lo académico, la enseñanza, estar en lo último de la investigación. Pero ser una buena médica y poder enseñárselo a otros, éso es lo único que realmente me aferro.

¿Qué cambiaría del programa de especialización en cirugía en el que usted estuvo?

Era un adiestramiento al estilo antiguo que requería que pasáramos en el hospital una de cada dos noches. Era muy estricto, teníamos que hacer investigación y cuando  salíamos teníamos que estar de turno. Últimamente hemos aprendido que estar disponible todo el tiempo no necesariamente te hace mejor médico ni mejor cirujano.  

¿Podría ampliar un poco sobre eso?

En la época en que yo estudié, hacíamos muchas cosas dentro del hospital relacionadas con la prestación de servicios, como extraer sangre y transportar a los pacientes. Era en beneficio del paciente, pero no necesariamente lo mejor para mi educación. Actualmente  estamos re-enfocando nuestra atención en la educación misma, en qué exactamente  es lo que debemos estar enseñando a nuestros residentes. Así ellos también pueden mantener su propio estilo de vida.

¿A qué se refiere con “su propio estilo de vida”?

Hemos aprendido que  durante el período de residencia mucha gente se desconecta de sus seres queridos. Y cuando finalmente regresan a sus hogares, se dan cuenta de que su familia ha seguido su vida sin ellos. Es necesario que estén bien preparados, verdaderamente enfocados en lo que hacen y que tengan plena confianza en que están listos para salir al mundo y ser la clase de cirujano que quieren ser. Pero también deben ser capaces de  comprometerse a continuar con su vida personal, lo cual en realidad les ayuda también a prestar atención a los pacientes.  

¿De qué manera?

Si usted no tiene nada que se parezca a una vida familiar, si no retiene su lado humano, es muy difícil que pueda escuchar a los pacientes.

¿Usted es cirujana y también realiza tareas de investigación?

Efectivamente. Y es precisamente el hecho de que aquí hay un gran número de cirujanos que son también excelentes investigadores lo que en parte  me hizo venir a esta institución. Lo que ellos contribuyen al campo de la investigación es el aspecto del traslado, la habilidad de estudiar el tejido o el tumor en el laboratorio de investigaciones y traer sus hallazgos a la práctica clínica. Mi intención es recalcar aún más esa parte investigativa. 

¿Cómo planea hacerlo?

Continuando con la observación de la patogénesis de las enfermedades para desarrollar medidas preventivas y formas de prolongar la supervivencia después de que adquirimos esas enfermedades. Pero eso no es todo, también hay que poner mayor énfasis en el desarrollo de técnicas quirúrgicas innovadoras usando los nuevos adelantos tecnológicos. Asimismo, estamos explorando otras maneras de enseñar estas técnicas a los residentes en nuestro centro de adiestramiento en cirugía mínimamente invasiva.
 
¿Cuáles nuevos adelantos tecnológicos?

Ciertamente ha habido muchos adelantos en las herramientas quirúrgicas y de obtención de imágenes que hoy nos permiten realizar operaciones con mayor eficacia y menor riesgo. Por otra parte, estamos utilizando cada vez más la robótica para intervenir en cavidades abiertas como el abdomen y en áreas de difícil acceso como el tórax y el corazón para que la cirugía sea menos invasiva y más fácil para el cirujano al igual que para el paciente.

¿De qué otra manera cree usted que podría cambiar el área de la cirugía en Hopkins?

Hay un nuevo empuje hacia ofrecer servicios que sean multidisciplinarios e integrales (en un solo lugar). Por ejemplo, los pacientes que recurren a nosotros por un problema cardiaco también deberían poder ver a un cardiólogo, a un cardiocirujano, a un cirujano vascular y a cualquier otro profesional que pueda asistir en su caso. En forma similar,  queremos formar un equipo multidisciplinario para la cirugía de transplantes, en el cual, por ejemplo, los cirujanos de transplante de hígado trabajen en estrecha colaboración con los hepatólogos. En oncología, nuestra intención es establecer mejores vínculos entre los médicos oncólogos y los cirujanos de oncología. 

¿Qué les puede ofrecer Hopkins a los pacientes internacionales?

Les ofrecemos evaluaciones, procedimientos y tecnologías que pueden no estar disponibles en sus países de origen. Por ejemplo, las operaciones relacionadas con problemas de la salida torácica que yo realizo no se hacen en todas partes del mundo. Además, somos ampliamente reconocidos porque podemos proporcionar servicios clínicos que no se ofrecen inclusive en muchos otros centros de este país. 
 
 
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