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International Physician Update
¿Cuándo es mejor intervenir con cirugía?
Suponga que hubiese descubierto una técnica de bajo riesgo que ayudaría radicalmente a la mitad de pacientes con epilepsia en este país, además de curar a muchos, ¿no invertiría recursos para comprobar su valor?
Sin dudarlo, indican las autoridades de NIH (Institutos Nacionales de Salud), las cuales han destinado 30 millones de dólares a ERSET (Early Randomized Surgical Epilepsy Trial), un ensayo quirúrgico aleatorizado para la epilepsia.
En el ensayo multicéntrico participarán 200 pacientes cuyas convulsiones persisten a pesar de ingerir dos o más medicamentos antiepilépticos. La mitad de pacientes se someterá a una cirugía para extirpar tejido desencadenante en el cerebro y la otra mitad recibirá el mejor tratamiento medicamentoso disponible.
El neurólogo Gregory Krauss tiene grandes expectativas para esta operación. “La cirugía para la epilepsia se ha abierto paso durante esta última década,” indica. “A muchos de nuestros pacientes les ha cambiado la vida.” En Hopkins se realiza prácticamente una intervención cada semana, con resultados satisfactorios. Pero el Dr. Krauss desaprueba de los médicos que recurren a la cirugía demasiado tarde.
“Todo neurólogo conoce pacientes que han quedado discapacitados por la epilepsia durante años. Nadie puede impedirles que se sometan a la cirugía, pero nunca regresan al trabajo ni pueden llevar una vida social normal porque han estado disminuidos tanto tiempo por la enfermedad.” Lo que deseamos determinar, señala el Dr. Krauss, es si la intervención temprana —menos de dos años después de aparecer las convulsiones incontrolables— hace alguna diferencia.
“Evidentemente, ERSET definirá si la operación o la medicación tiene más éxito en reducir las convulsiones. Pero al monitorear la calidad de vida, socialización y resultados psicológicos, también se verá si se puede evitar que la enfermedad se vuelva crónica.” Además, en vista de que a lo largo de los años las convulsiones ocasionan atrofia cerebral y disminución del metabolismo, ERSET monitoreará esos cambios en el cerebro mediante resonancia magnética y PET (tomografía de emisión de positrones).
“Tengo la certeza,” agrega el Dr. Krauss, “de que podré decirles a todos los médicos: si tienen pacientes con estas convulsiones incontrolables, pueden ahorrarles la discapacidad.”
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