|
International Physician Update
Un bisturí que no sólo sirve para cortar
 |
|
| El neurocirujano Daniele Rigamonti. |
|
| |
|
En marzo de 2003, una máquina de gran potencia y precisión exquisita fue agregada al arsenal quirúrgico de Hopkins. El nuevo bisturí gamma de 4,5 millones de dólares, que en realidad no tiene nada de bisturí, torna obsoletas ciertas técnicas convencionales de cirugía cerebral. Esta asombrosa herramienta utiliza haces de radiación gamma para tratar tumores localizados profundamente dentro del cerebro, evitando así los riesgos que implica una intervención quirúrgica convencional.
La terapia con bisturí gamma, la forma menos agresiva de neurocirugía a la fecha, es ideal para tumores ubicados en áreas inaccesibles o adyacentes a estructuras vitales como el tronco del encéfalo o el nervio óptico. Cada rayo individual atraviesa el cráneo y el tejido circundante sin ocasionar ningún daño. Pero, en el lugar exacto donde se intersectan los haces, descargan potentes dosis de radiación. Las células mortales dejan de multiplicarse y eventualmente quedan eliminadas.
“Es la terapia más eficaz para ciertos pacientes con metástasis en el cerebro,” indica el neurocirujano Daniele Rigamonti. “Permite tratar múltiples metástasis en una sola sesión y llegar a tumores más pequeños que una arveja.”
El bisturí gamma es también una herramienta ideal para tratar otras afecciones neurológicas como la neuralgia trigeminal, el neuroma acústico, las malformaciones arteriovenosas y tumores de la glándula pituitaria.
|